Barcelona instala alcoholímetros en nueve párkings municipales

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La medida persigue que los conductores reflexionen antes de coger el coche. Cada aparato, todos ellos en zonas de ocio nocturno, tiene de 60 a 100 usos al mes.

Los párkings de Barcelona ubicados cerca de las zonas de ocio nocturno cuentan con alcoholímetros para advertir a los conductores del riesgo a que se exponen si son sorprendidos por un control de alcoholemia.

Desde diciembre pasado, un total de nueve párkings municipales disponen de un sencillo aparato que, por un euro, calcula la tasa de alcoholemia del conductor y, en caso de superar el límite de 0,25 gramos de alcohol por litro de aire expirado, recomienda no conducir. Toda una medida de disuasión para concienciar a los conductores.

Los aparatos fueron instalados después de que Barcelona Serveis Municipal (B:SM), que gestiona los párkings públicos, probara un alcoholímetro durante un año en el estacionamiento del Port Olímpic y comprobara su aceptación.

Una empresa de Manresa, JSR Vending, es la propietaria de las máquinas y obtiene el 60% de sus beneficios. B:SM recibe el restante 40% y no se hace cargo de los gastos de mantenimiento, explica Jordi Sanmartí, propietario de unos 60 alcoholímetros en Catalunya.

Las máquinas están instaladas en los párkings de Gal.la Placídia, Sol, Joanic, Moll de la Fusta, Barceloneta, Hospital del Mar, Marina Port Olímpic y Francesc Cambó (junto a la plaza de la Catedral). Una novena máquina opera de forma itinerante en las grandes citas del Fòrum.USO MODESTO Cada aparato para medir el alcohol en la sangre es usado entre 60 y 100 veces al mes, según B:SM. Hasta ahora, el más utilizado es el del Port Olímpic, que cuenta con unos 200 usos mensuales, en su mayoría de clientes de los bares y restaurantes de la zona.

Los aparatos son fabricados por una empresa en el País Vasco, que compra sus componentes en el exterior. Los instalados en Catalunya han sido programados en catalán y son revisados y calibrados de forma periódica.
Aun así, muchos usuarios desconfían de los resultados. «Es frecuente que se quejen de haber bebido más o menos, pero si la máquina se utiliza siguiendo sus indicaciones, el resultado será fiable. De todas formas, destacamos que el resultado es orientativo», explicó el dueño.

B:SM firmó un contrato de un año con el propietario de las máquinas, que también ha llegado a acuerdos similares con importantes bares y discotecas de Barcelona. Las salas Catwalk, Razzmataz, Trauma, Santa Locura y Mojito son algunos de los locales que también han incorporado estas máquinas.

MALTRATADAS EN LA DISCO
Pero las máquinas han tenido mejor resultado en los párkings públicos. «En las discotecas las máquinas se dañan más porque muchos usuarios no las tratan bien y el ambiente no es favorable. Hay mucho humo y los aparatos son sensibles. En los párkings, los encargados controlan más su uso», explica Sanmartí.
Aunque su uso crezca, las máquinas no serán extendidas a nuevos aparcamientos públicos, según explicó B:SM. Por ello, la empresa propietaria negocia ahora ampliar la iniciativa a los privados.

Fuente: elperiodico.com